Nematología
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1. En el Materialismo Filosófico el término nematología se refiere a una situación dialéctica en la que las partes de un todo están en incesante actividad de interconexión mutua. Derivada de nêma (νῆμα), “hilo de un tejido” o “hilo con el que se teje la trama”, y logos (λόγος), “trabazón racional”, la palabra nematología se aplica a una multiplicidad cuyas partes se contemplan desde el punto de vista de su conexión o entretejimiento por relaciones o “hilos” que, según el principio de symploké, impiden un tratamiento aislado. Desde la perspectiva holótica, una nematología es una totalidad atributiva.
Relativo a la antropología, el nombre nematología se atribuye a la doctrina que organiza unos contenidos ideológicos muy poco sistematizados a los que llamaremos “nebulosas ideológicas”. Las nematologías se establecen en torno a instituciones de diversos tipos (religiosas, políticas, deportivas, militares, filosóficas…) y su objetivo es no sólo establecer “proposicionalmente” las coordenadas de las “nebulosas ideológicas”, sino también analizar y sistematizar los propios contenidos “proposicionales” de la nebulosa de referencia.
La nematología de una “nebulosa ideológica” se desarrolla, unas veces adoptando la perspectiva de las nebulosas del entorno, presentándolas como conducentes o adaptadas a ella misma, otras, como enemigas de ella (nematologías polémicas) y otras veces adoptando la perspectiva de la propia nebulosa con objeto de sistematizar sus partes, aun valiéndose de ideas comunes a otras nebulosas.
2. Según que las nematologías se mantengan, en el “dintorno” o en el “contorno” de la nebulosa ideológica, cabe clasificarlas en dos grandes grupos: nematologías positivas que permanecen en el “dintorno” de la nebulosa y nematologías preambulares que delimitan el “contorno”.
Las nematologías positivas se mantienen en la perspectiva de la “concavidad” de las creencias internas a la nebulosa, de manera que conforman saberes nematológicos internos que lo que hacen es reexponer los contenidos de las creencias nucleares, o bien exponer esos contenidos desde perspectivas más amplias utilizando instrumentos tomados de otras esferas distintas de la nebulosa de referencia. Son nematologías positivas las que a partir de unas creencias nucleares de referencia, por ejemplo los dogmas de una teología cristiana, judía o musulmana, “regresan” hacia los fundamentos desde los cuales esas creencias parece que han podido constituirse. Otras veces, estas nematologías positivas se valen de análisis comparativos que aplican a los diferentes dogmas para describir sus analogías, simetrías, transformaciones, inversiones, &c. Una nematología positiva comprenderá siempre, por lo menos, un momento propedeútico (de autoconcepción crítica), un momento sistemático (de axiomatización y desenvolvimiento por la mediación de terceros sistemas) y un momento analógico, mediante el cual los propios contenidos positivos son puestos en correspondencia analógica con contenidos de otros sistemas y no necesariamente con pretensiones reductoras. Si, por ejemplo, tomamos como referencia una “nebulosa ideológica” de naturaleza política como pudiera serlo la del Imperio romano, la nematología positiva (desarrollada por las doctrinas de un cuerpo de ideólogos, funcionarios, rétores, juristas, poetas…) en un primer momento (propedeútico) tendrá que moverse en la perspectiva de las autoconcepciones relativas al origen del Estado romano, a sus fuentes y a los títulos de su legitimidad. El momento sistemático correspondería al de la reconstrucción organizada del derecho romano a partir de principios fundamentales. Y el momento analógico tendrá que ver con el cotejo del derecho romano con otros sistemas de leyes, o con la comparación de la cultura romana con otras culturas.
Las nematologías preambulares se mantienen en la perspectiva de la “convexidad” de las creencias nucleares, procediendo a partir de supuestos ajenos a las creencias nucleares de que se trate. La nematología preambular se nos presenta como delimitando o recortando “desde fuera” el espacio que va a ser ocupado por la creencia nuclear. En el ejemplo anterior con la “nebulosa política” asociada al Imperio romano, la nematología preambular se llevaría a efecto, principalmente, por la mediación de determinadas concepciones filosóficas o cosmológicas (estoicismo, panteísmo), así como también por determinadas doctrinas sociológicas (cosmopolitismo). Esta nematología se caracterizaría porque podría llevarse a cabo, en amplísimos trechos de su curso, sin mentar explícitamente a Roma, pese a que este núcleo es, sin embargo, el que orienta y polariza todo el campo.
La nematología positiva y la preambular se desarrollarán también de un modo recurrente (nematología mixta), que tendrá lugar cuando sea posible regresar a un nivel tal de la conciencia social, que pueda presentarse como si estuviese englobando a los dos sistemas ideológicos o de creencias.
3. Puesto que las nematologías se organizan en torno a unidades culturales que caracterizamos mediante la categoría antropológica de las instituciones, otro criterio para su clasificación es el de su materia o contenido, en tanto éste puede adscribirse a cada uno de los tres ejes del espacio antropológico. Tendríamos así: 1) Nematologías circulares, como por ejemplo las que organizan nebulosas que acompañan a la “democracias realmente existentes”. El fundamentalismo democrático es una nematología de la democracia, pero no la única porque hay otros muchos tipos, por ejemplo, la ofrecida por Kelsen (la mayoría es la mejor aproximación a la voluntad de todos y cada uno de los ciudadanos) o bien la socialdemocracia fundada en el gradualismo armonista que comienza a ser definido en el ámbito de cada Estado con la esperanza de ir incorporándose, poco a poco, a todos los demás Estados. 2) Nematologías radiales, por ejemplo, las diferentes doctrinas ecologistas que organizan las nebulosas asociadas al cambio climático. 3) Nematologías angulares, por ejemplo las asociadas a las creencias religiosas de una sociedad, particularmente, una sociedad con religiosidad terciaria que ha alcanzado un desarrollo tecnológico y científico-filosófico determinado. Aquello que suele considerarse como “racionalización teológica” no sería sino un caso particular de la propia actividad “nematológica”.
Carmen Baños
→ Gustavo Bueno, Cuestiones cuodlibetales sobre Dios y la religión Mondadori, 1989, pp. 88-114.