La OMC y el comercio de armas.
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Cuaderno de Materiales

 

La OMC y el comercio de armas
Material elaborado en el Taller de Conflictos
por Ecologistas en Acción junto al MOC, Sur y Paz Ahora

 

        ¿Qué harías tú si fueses un directivo de una gran multinacional que vende material civil y, especialmente, militar para incrementar tus ventas? Esta es la pregunta que se han hecho empresas como Chrysler o Boeing y a la que, como se puede ver por su nivel de ventas, han sido capaces de encontrar respuestas adecuadas.

Probablemente lo primero que se te ocurriría es que se necesitan ampliar los mercados para tener un mayor número de consumidores potenciales accesibles. Desde luego no has sido la primera persona en pensarlo. Una buena oportunidad para ampliar mercados ha sido la ronda de negociaciones GATT , que posteriormente engendró la Organización Mundial del Comercio (OMC). La OMC es una organización de 134 países que gobierna el comercio internacional facilitando los acuerdos comerciales y haciéndolos cumplir cuando los gobiernos miembros tienen disputas comerciales. Básicamente su objetivo es eliminar todo lo que son problemas al libre comercio mundial, ya sean aranceles aduaneros, leyes de protección ambiental o laboral, paternalistas subsidios o beneficios para las empresas locales. Así, la OMC ve muchos servicios y políticas de los gobiernos -como la educación pública, la sanidad pública, las regulaciones ambientales y los programas industriales- como una injusta interferencia en el libre comercio. Cuando los gobiernos denuncian las políticas de otros gobiernos, la OMC decide sobre que políticas están interfiriendo injustamente en el comercio mediante el panel de disputas de la OMC. Si así se decide en el panel, los gobiernos deben cambiar o adecuar las leyes sancionadas, o hacer frente a billones de dólares en forma de sanciones comerciales autorizadas por la OMC.

Claro que llegar a organismos tan potentes y útiles para ampliar los mercados no es fácil y para ello las empresas han tenido que esforzarse mucho. Han tenido que entrar en duras negociaciones con los gobiernos, en las cuales la financiación de las campañas presidenciales del candidato de turno son la norma. También han debido formar poderosos grupos de presión empresarial (los lobbies), en los cuales han debido invertir muchos millones .
Otra manera de ampliar mercados es incluir a los países que anteriormente eran enemigos dentro de nuestros aliados y, con ello, hacerlos potenciales compradores. O, mejor aun, forzarles a que reestructuren sus ejércitos, de forma que tengan que ser "compatibles" con los de nuestra nación, y que así nos compren a nosotros. Esto es lo que ha ocurrido con la ampliación de la OTAN a Hungría, la República Checa y Polonia; pero no sólo a ellos es a los que se ha comenzado a vender armas desde las empresas de occidentales, también se está cogiendo la cuota de mercado del resto de estados europeos que se englobaban en el Pacto de Varsovia. Para ello se les ha involucrado en la Asociación para la Paz , donde también se han hecho jugosos negocios. Un ejemplo de lo redondo que ha salido el negocio es que Boeing gastó 1'3 billones de dólares en la campaña por la ampliación de la OTAN que realizó en el congreso estadounidense. A cambio ha conseguido 7'8 billones en contratos.

Pero las formas de ampliar mercados no tienen por que terminarse ahí, podemos utilizar también al estado para que nos eche una manita. Por ejemplo sería bueno que los créditos que éste concede para "ayuda a desarrollo" estuviesen ligados a la compra de material militar. En este aspecto el Estado español es todo un experto con sus créditos FAD .

Y llegando más lejos, ¿por qué nos tenemos que restringir a "nuestros aliados" y no podemos venderles armas también al enemigo?. Claro, aquí el asunto es más turbio y complicado, pero con un poco de imaginación se pueden vender armas a Irak o a Yugoslavia ¿no?. Tal vez tengamos que recurrir a actores secundarios que nos hagan de intermediarios con lo que el negocio no será tan redondo, pero bueno, al final tendremos los beneficios que es lo que cuenta. Además, con esto también estamos promoviendo conflictos que, a fin de cuentas también repercutirán positivamente en nuestra caja a final de año. Otra buena forma de venderles armas será utilizando nuestra condición de industria civil y militar; si, por ejemplo, les vendemos un camión con el hueco de la ametralladora, pero sin ella y luego ¿quién sabe como? la consiguen... En este aspecto nuestra experiencia en el Estado español también ha sido muy rica, especialmente en Marruecos.

Pero claro, el hecho de fomentar que nuestro mercado sea cada vez mayor también crea nuevos problemas; por ejemplo, tendremos que luchar contra otra serie de empresas del sector. Para ello, lo mejor es hacer como todo el resto de multinacionales, entrar en una vorágine de fusiones que nos lleve a que al final no haya demasiada competencia y campemos casi a nuestras anchas. Ejemplos de esto se están viendo a montones, recientemente British Aerospace se ha fusionado con GEC Marconi, creando la segunda mayor empresa productora de armas del mundo. Otro caso son Aerospatiale Mantra, CASA y DaimlerChrysler Aerospace AG (Dasa) que han creado la European Aeronautic Defence and Space Company (EADS).
Sin embargo no hay que pasarse, el hecho de pedir que los mercados sean cada vez más amplios y de fomentar el aumento de poder de la OMC no debe ser incompatible conque nuestra empresa siga recibiendo subsidios. Para ello es importante que la OMC se base en la premisa de que la única labor legítima de los gobiernos es articular un ejército para proteger el país y una fuerza policial para asegurar el orden interno. Y que así la OMC ataque a las incómodas políticas sociales y ambientales, mientras protege la industria militar mediante la "excepción de seguridad" del GATT (artículo XXI). La excepción de seguridad permite a los gobiernos la libre soberanía sobre las acciones que se tomen en nombre de la seguridad nacional. Así, un estado no puede ser detenido de realizar ninguna acción que considere necesaria para proteger sus intereses esenciales de seguridad; y esto incluye algo tan abstracto como acciones "relacionadas con el comercio de armas, municiones y material de guerra y con otras mercancías y materiales, al estar realizado directamente para proporcionar equipamiento militar (o) llevado a cabo en tiempos de guerra o emergencia en relaciones internacionales" . El Artículo XXI es la excepción más poderosa en al OMC porque los gobiernos definen para si mismos sus "intereses esenciales de seguridad" y protegen lo que ellos quieren parapetándose en esos términos .

Lo más interesante de este acuerdo es que no se ha quedado en papel mojado sino que ya a podido ser puesto en práctica. Así en 1999, hubo un panel de disputas de la OMC contra Canadá y su Programa Canadiense de Tecnología entre Compañeros (un programa que daba subsidios a la industria aerospacial y a la militar). El programa estaba siendo usado por Bombardier Aerospace para construir y exportar aviones de pasajeros regionales. Pero la OMC determinó que los subsidios no-militares eran "injustos" y los echó abajo. Así que el gobierno canadiense rediseñó el programa de acuerdo a la OMC. Para no tener el riesgo de otra denuncia, el Departamento de Defensa Nacional anunció en octubre un subsidio anual de 30 millones de dólares a un programa para empresas de armas para el desarrollo de nuevos armamentos. Este nuevo programa no será denunciado en la OMC ya que está dentro de la excepción de seguridad del GATT. Puede por lo tanto financiarse la producción militar de Bombardier.

Pero además este acuerdo se ha utilizado para evitar incómodos problemas de respeto a los derechos humanos y demás. El objetivo de la OMC de un mercado mundial "libre" ha supuesto que las leyes comerciales no permitan a ningún gobierno argumentar cuestiones políticas, sociales, ambientales o de justicia social cuando se decide que o de quien comprar. Estas reglas comerciales pueden ser usadas por los gobiernos para evitar usar herramientas como sanciones económicas para promover la paz y los derechos humanos. Este fue el caso cuando los activistas usaron medidas anti-apartheid para promover la paz y la democracia en Birmania. Muchos activistas de derechos humanos y pacifistas estuvieron trabajando para que los gobiernos occidentales impongan sanciones a Birmania para que haga reformas democráticas. En 1996 los activistas consiguieron que Massachusetts (y veinte municipios y condados en Estados Unidos) aprobasen una ley que negase las relaciones del gobierno con compañías que hiciesen negocios en Birmania. La legislación de Massachusetts fue similar a las legislaciones anti-apartheid de los 80. Pero ahora estas leyes gubernamentales pueden ser rechazadas y la OMC puede ser utilizada para proteger los intereses empresariales. La Unión Europea y Japón, denunciaron la ley de Massachusetts por violar el Acuerdo de Consecución Gubernamental de la OMC , diciendo que Birmania y las compañías que comercian con ella estaban siendo injustamente discriminadas. Pero nuestros tentáculos llegan todavía más lejos y antes de que la OMC pudiese formar un panel de disputas un grupo de presión empresarial, apoyado por la UE y Japón, llevó a Massachusetts a los juzgados estadounidenses, con el pretexto de que el Estado había excedido su autoridad. Massachusetts perdió el caso y la corte invalidó la ley y todas las leyes similares en EEUU.

También será importante que nuestra capacidad tecnológica sea muy avanzada. Con esto conseguiremos que la competencia se quede atrás al tiempo que podremos vender que somos importantes para que el avance científico (y en definitiva el poder) del país siga viento en popa.

Otro aspecto muy importante es el de la imagen que demos al exterior. De ella dependerá en gran medida nuestro éxito. Y en este juego es fundamental nuestra presencia en los medios de comunicación con un mensaje propio.

Por una parte habrá que demostrar que enfrente tenemos un enemigo muy poderoso y peligroso, que Gadaffi, Sadam Hussein, Milosevic o el "terrorismo internacional" tienen realmente capacidad para atacar nuestro país. En general se debe dar la imagen de que existen peligrosas amenazas y que estas están con muchas partes, difuminadas por todo el globo. El asunto no es sencillo, ya que tenemos que hacer creer que enemigos a los que hemos bombardeado hasta arrasar sus territorios sin prácticamente pérdidas por nuestra parte realmente son capaces de atacarnos. Pero, aunque no sea fácil, parece que lo estamos consiguiendo, hay que reconocer el tremendo éxito que esta suponiendo el nuevo plan de defensa anti-misiles de EEUU contra misiles de no se sabe muy bien quien. También se puede entender como un éxito en ese sentido la nueva directiva de defensa de la OTAN, que viene a definir "amenazas" prácticamente en cualquier parte (flujos migratorios, control de recursos, inestabilizaciones en estados, terrorismo internacional, etc.). Dentro de este apartado será interesante que los movimientos que se realicen en el tablero geoestratégico internacional vayan encaminados a crear desestabilizaciones que nos ayuden a aumentar el "miedo al enemigo", que China y Taiwan puedan entra en conflicto, que India y Pakistan se hayan convertido en potencias nucleares, que Rusia no sea precisamente un paraíso de estabilidad, que Latinoamérica sea un hervidero potencial de conflictos...

Pero por otra parte tendremos que realizar un cuidadoso discurso de cara a la opinión pública interna. Nosotros somos los que velamos por la paz, por los derechos humanos, nosotros solo proponemos llegar a la violencia cuando se han agotado todos los argumentos negociadores; además somos los que velamos, en último término por la seguridad y la estabilidad. Para ello, nuevamente, se hace clave nuestro control de los medios de comunicación. Así debemos dejar claro que los gobiernos deben gastar más en armamento, por un lado para defender los derechos humanos y por otro para su propia seguridad.

Otro tema importante de cara a la opinión pública interna es hacer buen uso de nuestra super-tecnología y conseguir guerras cada vez más asépticas en las cuales no muera ni uno de nuestros soldaditos. A ver si se nos van a mosquear las madres y se nos va a fastidiar el negocio.

El hecho de que seamos una empresa que también tiene producción civil nos brinda una magnífica oportunidad para decir que las investigaciones que hagamos en el campo militar serán posteriormente transferidas al plano civil. Eso, decididamente, está muy bien visto por la sociedad. Además no tiene ni por que ser mentira, si nos viene bien... el negocio es el negocio. Ese mismo juego lo podemos llegar a hacer incluso con el armamento de los armamentos, el nuclear; ¿qué es sino el Tratado de No Proliferación Nuclear sino eso a escala internacional?

Y todo esto se puede resumir en lo que sería nuestra máxima:

¡¡VIVA LA GUERRA!!


La verdad es que la jugada ha salido muy bien. Hemos conseguido salir del paso de la caída de venta de armamentos que supuso el final de la Guerra Fría y nuestro negocio está volviendo a florecer.
1970 5.870 millones $
1980 35.600 millones $
1987 60.200 millones $ (¡este sí que fue un gran año!)
1988 48.000 millones $
1993 22.000 millones $ (y desde aquí empezamos a subir)

Como último apunte preocupante comentar la situación en el Estado español, parece que la gente no se apunta al nuevo ejército profesional. A ver si a pesar de estar ganando por goleada la batalla en las altas esferas luego no vamos a tener soldaditos de plomo que vayan a la guerra y... bueno, no quiero ni pensarlo.


Nota final

No queremos decir que todos los procesos que aquí se han descrito se puedan explicar únicamente por los intereses de las empresas armamentísticas, sería una simplificación imperdonable. Lo que sí queremos dejar claro es que el hecho de que se hayan beneficiado ampliamente de ellos no ha sido casual y que han influido fuertemente en las decisiones de los estados del Centro para que fuesen por esos derroteros.


¿QUÉ ES EL TALLER DE CONFLICTOS?

Tras la caída del Muro de Berlín el panorama internacional cambia dramáticamente. Pasamos a vivir en un mundo monopolar, donde EEUU ejerce una hegemonía férrea. Además los procesos de globalización económica se extienden a lo largo y ancho de todo el planeta. Este "nuevo orden mundial" está muy lejos de alejar de nosotr@s la perspectiva de un mundo violento; sino, más bien, al contrario. Los desequilibrios ecológicos y sociales, con la violencia que implican, van en aumento. Lo que sí implica este "nuevo orden" es un cambio en la tipología de los conflictos y en la manera de justificarlos. Ahora ya no se habla de guerras a secas sino de "guerras humanitarias". Desde el poder se ha encontrado una potente justificación del intervencionismo. Con esta serie de cambios el movimiento antimilitarista debe revisar su discurso y forma de actuación. Así el Taller de Conflictos nace con una doble finalidad. Por una parte intenta elaborar un discurso alternativo al del "intervencionismo humanitario". En su segunda faceta pretende ser una plataforma de movilización social.

Para elaborar ese discurso alternativo partimos del análisis sectorial de las distintas facetas de los conflictos armados. Así hemos estudiado la Guerra de Chechenia, el conflicto colombiano y el comercio de armas y su relación con la OMC. Próximamente abordaremos el problema palestino, los conflictos africanos o el papel de las mujeres en las guerras. Todos estos análisis sectoriales intentamos contextualizarlos dentro del marco general de la globalización económica y la hegemonía estadounidense, sin por ello olvidar las características propias de cada caso. El análisis que de aquí salga no podrá ser en ningún caso parcial, sino que deberá integrar todas las ramas del antimilitarismo, ya que a fin de cuentas los gastos militares, las "intervenciones humanitarias", el comercio de armas o la profesionalización del ejército no son más que algunos de los engranajes imprescindibles que permiten funcionar al capitalismo. Además, tampoco se deberá caer en el reduccionismo de analizar sólo una de las caras de los conflictos, sino que se deberán estudiar en toda su complejidad. Posteriormente, cada sesión, se plasma en un boletín.

Sobre la segunda finalidad del Taller de Conflictos, la de servir como plataforma movilizadora, desde él se ha convocado a las acciones contra la Guerra de Chechenia, así como las realizadas contra el Plan Colombia. Se intenta, desde la comprensión y la profundización en los conflictos armados, una estrategia de actuación previa e independiente (dentro de lo que se pueda) de la que nos marquen los medios de comunicación y que permita trasmitir el discurso alternativo al "intervencionismo humanitario". En definitiva, se pretende no caer en la mera acción-reacción, que nos obliga a ir a remolque, así como buscar y potenciar otras formas de discurso y lucha antimilitarista (objeción fiscal, educación para la paz, desobediencia civil, acción directa no violenta…).

Por último decir que, aunque el Taller de Conflictos está compuesto por grupos (MOC, Sur, Ecologistas en Acción, Paz Ahora y Tritón), pero también está abierto a las personas que quieran involucrarse en el mismo; así como, claro está, a otros grupos que trabajen estos temas.


 

     

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